No me hables de poesía




SECRECIÓN DEL OLVIDO

me arranco los pensamientos a manotazos
siendo fiel a la costumbre de martirizarme
con mi propia angustia,
no hay nada nuevo en todo esto,
nada creció de lo que sembré
en esta tierra yerma que es mi existencia,
solo tierra seca agrietada
y pasos,
pasos enloqueciéndome con su sonido;

quiero correr hasta reventar,
hasta caer rendido como un gilipollas
lo más lejos que pueda,
correr hasta que el corazón me diga
-Capullo, ya no eres un chaval-
-Ya no impresionas a las chicas-
-Ya no creas nada nuevo-
-Deja de hacer el imbécil-
alejarme tanto hasta darme cuenta
de que me he perdido de vista,
buscar ese cementerio de elefantes
donde van a dejarse morir los malos poetas,
los pésimos escritores,
abonar sus campos con las excretas
de este bolígrafo gastado;

¿en qué coño estaba pensando cuándo
decidí volverme abstemio para ser más consciente
de toda esta mierda?
el cielo se cierra sobre mí
como la cremallera que cierra mi sudadera
custodiando dentro mi cuerpo,
mi calor,
mi olor corporal,
protegiendo de mí al mundo exterior.




CABRÓN Y CONCISO

hoy el día ha despertado como yo,
cabrón y conciso,
las pocas ganas de vivir
se me han clavado en el interior
igual que una piedra dentro del zapato,
recordándome lo poca cosa que soy
bajo tanto cielo sobre mi cabeza,
puede que sea hoy el día en que encuentre
esa frase de oro,
o puede que simplemente
sea otro día más de retener las arcadas
e impregnar la ropa
con todo este olor que desprenden
las arrugas en la cara
y las entradas en el pelo;

que jodida es la madurez,
con toda esa puta gente mirándome
de reojo y diciendo entre dientes
-Cámbiate de ropa, tápate los tatuajes, da ejemplo a tus hijos-
ya no queda un ápice de rebeldía en mis intestinos,
la misantropía me revienta las arterias,
muta y se multiplica en este tumor
con metástasis cerebrales,
el ruido,
la calle,
las personas caminando con sus rostros,
su patoso gesticular comunicativo,
sus asquerosas vidas mezclándose con mi asquerosa vida,
no hay letras para describir todo esto,
no hay versos suficientes para expresar
el desprecio hacia esa vagina que me expulsó
al mundo sin permiso,
pero siempre me queda la soberbia
actuación que represento en esta tragicomedia
que es mi existir diario,
largo camino a ninguna parte.



MORDISQUEANDO UN LÁPIZ

he visto mi alma pasar volando
junto a la ventana,
ligera, preciosa,
enfilando su vuelo hacia el sol reluciente,
jugueteando y brincando entre esponjosas nubes
se ha ido alejando en busca de las puertas del cielo,
y yo me he quedado aquí abajo,
saludándola con la mano
mientras mordisqueo un lápiz entre los dientes,
el mismo que uso para garabatear mi vida,
el mismo con el que escribo compulsivamente
fragmentos de ilusiones
en pedacitos de papel que se los llevará el viento,
pero no me entristece su partida,
¿qué se cree que va a encontrar ahí arriba?
ya volverá como perro hambriento.



FOTOGRAFIANDO LA RUINA

no recuerdo en que momento de la vida
le vendí mi tiempo
a los hombres grises,
no sé como retener toda esta arena
en mis manos
sin que se escurra sin control
entre los dedos cansados de intentar sujetarla;

escapar...
ese verbo maldito que marca mi vida
angustiándome por cada segundo robado
que no me pertenece, que no he disfrutado,
¿en qué se está quedando mi existencia?
amargo pensamiento que revuelve mis tripas
enloqueciendo mi conciencia
para todos todo y para mí...
para mí nunca nada,
pero una nada de esas que sorbo a sorbo
te va consumiendo el alma,
enredándose igual que se enredan las sábanas
entre las piernas inquietas
en las noches sudadas;

no quiero seguir cumpliendo condena,
ni pagar por este delito que cometí
por el simple hecho de haber puesto
los pies en la tierra,
pisando soberbio el suelo
proclamando mi propia existencia,
¿mi propia existencia?
¿en qué se está quedando mi propia existencia?
¿en qué momento de mi vida
le vendí mi tiempo
a los hombres grises?
fotografío los restos de mi ruina.



AHORCANDO ESTÍMULOS

no pienso secar estas lágrimas que impertinentes
marcaron mis mejillas con surcos suicidas,
me arranco las costras con las que la psoriasis
marcó cada centímetro de la catastrófica serie de sonrisas robadas,
soporto la presión de esta fragilidad custodiada en una caja de cristal intentando que mi aliento no empañe de transpiración la superficie rallada,
y sigo con mi voz tejiendo palabras que quedan
atrapadas en redes de silencio,
mudas de toda consistencia que las realce y magnifique
en la inagotable sucesión de lamentos que cruzan de acera
sin mirar a los lados, me miras,
y tu mirada absurda se cruza con mi absurda mirada,
cubro mi rostro con las manos tiznadas de vergüenza
que me prestó a largo plazo el sentirme opaco ante tus ojos,
¿y dices que quieres que sea persona contigo?
¿un ser racional y domesticado?
pero miras hacia otro lado cuando cegado de mi mismo
ahorco entre risas afónicas mi colección de viejos estímulos,
y te preguntas por que no reacciono a nada,
mirándome dormir en viejos colchones apulgarados
donde eyaculo en la soledad de la noche
los sentimientos ajenos que expropié durante el día,
ni ellos quieren estar conmigo y tú...
tú quieres que contigo sea persona,
y me buscas entre restos de comida,
pero yo me escondo, enloquecido, por la idea de joder tu calma,
reventar tu vida con la violencia que acompañan a todas mis arcadas,
me revuelvo dentro del agujero que he cavado
durante mis largos largos años de retiro espiritual calculando
cuanto de mí queda en ninguna parte, allí...
donde contigo quieres que sea persona.




SIN DORMIR CONTIGO (Para Romina)

no puedo dormir,
tu ausencia aun está caliente en tu lado de la cama,
intento en vano no dejarme embriagar por el olor
que dejó tu cuerpo entre las sabanas,
te respiro y muero,
muero porque te necesito incrustada en mi cuerpo
sediento de tenerte, de morderte,
de tocarte hasta la desesperación que domestica
la bestia de mis sentimientos,
pero solo hay sábanas con tu olor esta noche,
e insomnio provocado por la falta de tu presencia,
por la loca idea de poseerte en intervalos de tiempo de toda la vida,
¿pero qué es toda la vida si durante un segundo me faltas?
me acurruco como un perro abandonado
extrañando las caricias de su amo,
ni el tiempo en su afán de envejecer podrá curar
mi enfermedad de ti,
esta algia por quererte y ser querido,
este dolor dulce y voluntario de amarte,
esta necesidad de querer ser parte de tu ser
y tú solo ser conmigo.



PIES EN EL BARRO

entusiastas empedernidos esperamos
secarse las huellas que dejemos en el barro,
¿quien necesita porciones de cielo?
en cada esquina prostituyo trozos oxidados de aquello que fue
nuestra inagotable película en versión original subtitulada,
los recursos se agotan,
el catastrófico sentido de la vida se vuelve
un clásico mencionado en todos los poemas que dejamos de leer,
reconstruimos ansiosos ruinas con piezas de colores,
nos embarcamos en la faraónica construcción de muros y paredes
rodeando mundos que ya construimos
sin saber que éramos creadores en nuestra sabia ignorancia,
y seguimos esperando el final de este hoy que no se acaba,
el presente continuo nos agota,
mirándonos con caras de sendos gilipollas olvidando quien dijo
la última palabra, la última voz que cayó al suelo
rompiéndose en mil pedazos,
quebrantando con el estruendo toda ambientación de suspense,
¿quién escribe el guión de esta patética obra?
¿quién aparcó frente a la boca de incendios
impidiéndonos regar las flores?





HE VUELTO A HACERLO

he vuelto a hacerlo,
he vuelto a enfundarme en este siniestro disfraz de carne y hueso
buscando el escurridizo placer de sentirme hombre,
explorando en mis propias carnes el cruel sufrimiento
de caminar por las calles
buscando las experiencias de ser un simple mortal del montón
ocupado en los quehaceres diarios de querer sentirme vivo,
soporto el dolor que produce el rechazo de mi cuerpo
a todo lo humano,
y ahora,
paseo bajo el sol que brasea mis retinas a fuego lento,
las respuestas no tienen significado por mucho
que me empeñe en buscar la respuesta correcta,
la ecuación sigue flotando en el aire evitando
despejar la X,
me adelanto susurrándole promesas de amor al oído
a esa bala que se introduce a mi cabeza dejando al salir de mí
estelas de sangre y pensamientos equivocados,
lo correcto me asquea a niveles insoportables
para este disfraz de hombre que me he puesto al comenzar el día.




PERDONA SI NO TE QUIERO LO SUFICIENTE

perdona si no te quiero lo suficiente,
solo se destrozar las vidas que pongo a mi lado
sin remordimientos en tiempos futuros,
¿y que más da si solo soy un insecto
de esos que crujen al pisarlos?
nunca he tenido posibilidades reales de ascender
en la cadena alimentaria que te separa de las bestias,
ansiaba lamer el suelo donde reposaba tu sombra
extenuado por los orgasmos que fingías en el intento fallido
de hacerme sentir el hombre,
pero ahora me he aceptado como bajeza,
ya no me relamo pensando en tu sexo
mientras devoro a dentelladas la basura que me ofrecían
tus manos evitando rotundas el contacto piadoso de una caricia,
ahora escucho tu voz y me quedo indiferente,
indiferente ante tu actuación sádica en la representación dramática
de hacer que me querías,
indiferente ante tus idas y venidas en este exquisito arte
de dañarme a ciencia cierta dejando cicatrices que durasen la vida entera,
indiferente ante la indiferencia que con sutileza disfrazabas
con ropajes sensuales de sedosas mentiras y exóticos encajes,
así que perdona si no te quiero lo suficiente,
puede que mi coeficiente intelectual
menguase en cada masturbación que me provocabas con tu ausencia,
o puede, solo puede,
que por una vez en mi vida haya sabido tomar la decisión correcta,
y ya no se pierda mi mirada en el vaivén de tus caderas,
ni piense en pegar mi vientre al tuyo durante noches enteras,
quizá repele el sabor de tus pezones que me creía de miel hace unos días,
ahora tan solo saboreo mi propia saliva sin extrañar
la viscosidad de la tuya entre mis dientes,
por eso cariño perdona
si no te quiero lo suficiente.





EN CONSERVA

y al final todo termina igual,
como esa masturbación que no acaba
como habíamos imaginado,
doy paso a días que dan paso a más días en una continua sucesión de noches
seguidas de más noches,
la rutina se revuelve inquieta en cada suspiro,
en cada pequeña muerte de algún
sentimiento que se me olvidó
alimentar como a los peces de colores de mi niñez,
y hermosos se pudren flotando de costado
en una pecera de agua turbia,
sin esperanzas para seguir mañana ni tazas de café
para alimentar el insomnio de las dudas que zalameras lamen el lóbulo de mi oreja en cada porción de soledad gastada por los labios que pronunciaron mi nombre sin gritarlo al viento,
y en unas horas despierto, y vuelvo a ser yo, simplemente,
sin colorantes añadidos ni conservantes que me mantengan en estado de perpetua inmadurez,
pero de nada sirve regar mis pies clavados al suelo
si nunca consigo dar la sombra suficiente.



EL SABOR DE MI LOCURA

no puedo quitarme de la cabeza las ganas de verte
con ese vestido negro que tanto me gusta,
mirar como el tirante, travieso, se te escurre por el hombro
donde reposo mis labios en tiernos besos
buscando sabores que cada día me parecen nuevos.




INHÓSPITO

encuentro tu mirada en cada rincón inhóspito de este planeta,
de nada me sirve esquivarla, mirar hacia el suelo avergonzado
mientras arrancas de mi pecho la sanguijuela que succiona
obscena el rechazo social que yo mismo me he autoinflingido,
finjo no sentir dolor en la herida dejada,
finjo que no me duele tu sonrisa,
que no me mata tu lengua inquieta buscando la mía
o la envidia que siento de mi propio aliento al fundirse con el tuyo en cada beso que me das terminado en un pequeño mordisco en el labio,
intento comprender la ciencia de esta necesidad carnal
hacia el lienzo de tus tatuajes,
pero no consigo entender nada de lo que pasa por mi mente,
a tu lado el resto de la existencia se vuelve extraña,
me encuentro perdido entre la razón y el deseo,
pero tú siempre me encuentras,
por la calle, al otro lado del teléfono o entre las sábanas
que sudamos a cada momento siendo lujuria como somos;
cuando no estás me siento desnudo
y cuando llegas me desnudas con solo mirarme
haciendo aullar mi cuerpo como perro en celo queriendo marcar el territorio de entre tus piernas,
voy a perderme de nuevo,
a ver si pronto me encuentras.



¿Y TE ATREVES A LLAMARLO POESÍA?

no sigas escupiendo en el suelo,
deja de demostrar tu rechazo al civismo impuesto,
¿es qué no quieres formar parte de la sociedad que te amamanta?
es dulce chupar de su seno,
tragar convencido de amar a la madre,
¿sabes que está prohibido odiar a tu padre?
¿cuándo dejarás de hacerlo?
es simple, fácil,
tanto como mirar hacia otro lado
cuando los yonquis se pinchan entre la maleza
desposeídos de nuestras vergüenzas artificiales,
porque es feo ser misántropo,
no te puede gustar serlo,
¿no lo notas, no lo sientes?
¿acaso te enorgullece serlo?
estira los brazos hacía tu prójimo,
atráelo hacia ti,
deja que te reciba entre lametones conformistas
lamiéndote la cara como perro amaestrado,
perros amaestrados,
simple perros amaestrados,
¿quieres serlo? quieres serlo,
deseas serlo,
¿o crees que tus letras llegarán a alguna parte?
¿crees que la poesía cambiará el mundo?
¿no te has cansado de que el mundo
te cambie a cada instante?
si ni siquiera te atreves a recitar en voz alta lo que escribes,
ridículo, soñador, cretino,
puto gilipollas,
no te cansas de tu mundo de basura,
coches, papeleras, indigentes, políticos...
de cada vómito te empeñas en sacar belleza,
crear líneas entre jugos gástricos
que se pudren en cualquier retrete,
¿y te atreves a llamarlo poesía?
culto al cuerpo, consumismo adictivo, telespectadores compulsivos...
¿a quién crees que le importa?
las prostitutas ya no leen,
los quinquis se pasaron de moda,
los travestís fueron absorbidos por el sistema,
la marginalidad es un negocio,
Bukowski esta muerto,
y tu sigues eyaculando en papel
para ver morir el esperma,
quieres preñar hojas y hojas de sucias letras,
guárdate para ti tus jodidas ofensas,
¿es qué no ves que no encajas?
pule tus impurezas, amóldate o muere,
y te atreves a llamarlo poesía...



CERTERO Y EFECTIVO

pasa la vida inadvertida igual que las necrológicas
de un periódico, insípida, rotunda,
carcomida como vieja madera
arruinada por el tiempo,
ya no queda ni el regusto
macerado en la garganta,
ni las cicatrices que muestren
nuestra estancia;
cojo la cuchilla de afeitar,
no es suficiente
para mis venas,
no profundiza lo necesario,
quizá un tiro en la cabeza,
un disparo certero
a bocajarro en mi sien
sea más efectivo,
o a lo mejor
un desprecio por tu parte
me mate para siempre.



MAS ALLÁ, YO

espero,
las ganas de llorar
no acaban de irse a la mierda,
mastico el último bocado,
la cena está insípida,
en la soledad de la cocina
mi mandíbula cruje,
detrás del silencio
todo lo no importante,
lo que no vivo,
aquello que me asquea de por vida,
más allá yo,
escrutando desde lejos
el cuerpo de alguien
que cena solo en una cocina,
ojalá su baso de agua
fuese whisky,
(olvidaría el olvido),
o arsénico
y la muerte se apiadaría de él,
de mí,
de los dos,
o puede que de ninguno.



VIVIENDO AL DÍA

se que no tengo remedio,
creo que la noche
traerá respuestas,
¿para qué?
si no hay licántropo que soporte
los mordiscos de esta luna llena,
pero no sufras mi amor,
siempre enciendo la lámpara
fingiendo que el sol se apaga,
toda oscuridad es poca
para orinar
en las aceras;
no hay abandono,
solo huir de lo evidente,
arrastro los pies
mientras duermes,
la astenia se afila en mi espalda,
el dolor no me afecta,
¿quieres saber lo que se siente?
yo ya me he hartado
de vivir al día.



PIEL CURTIDA

intento no robarle horas al sueño
en este absurdo delirio
de ser poeta,
olvido el sabor
de los pensamientos suicidas
pegados al paladar oxidado,
sigo con la mirada
el ritmo pausado
de los pasos de la muerte,
juego conmigo mismo
sabiendo que también yo
voy a perder la partida,
el castillo de los latidos
se desmorona
en este corazón de mierda,
un instante,
y mi piel se vuelve cuero,
mis manos se agrietan
escribiendo poemas
uno detrás de otro,
vuelvo a sentirme vivo,
a notar que estás lejos,
a olvidarme de la cena
por tener este gastado bolígrafo en la mano,
a sufrir por escribir,
por no hacerlo,
por ni siquiera intentarlo,
o por hacerlo demasiado.



MAULLIDO

no soy el ángel guardián de nadie,
imposible proteger con estas manos
que destrozan todo lo que tocan,
corromper no es difícil,
solo hay que existir como
esa basura no reciclable
que tarda mil años en descomponerse;
gotea el tiempo en cada arruga
de mi ceño fruncido,
sudo a cada paso,
el castigo de vivir es implacable,
amigos, familia, recuerdos...
todo envejece y se desmorona
como madera carcomida,
mejor no encajar en el molde,
caminar entre ratas,
respirar el aire que ensucian los pájaros,
convivir con las voces
que llenan los vacíos de mi cerebro,
pasar de largo ante todo;
nadie quiere estar a mi lado ,
no les culpo,
solo soy basura
que no se descompone,
un simple gato moribundo
en cualquier callejón
del infierno.




DE NOCHES Y SOLEDADES

nadie me espera en casa
ni tengo alma amiga
fuera de ella,
llorar no vale la pena,
sufrir no es voluntario,
morir inevitable,
y los besos de la muerte
me amargan la boca
mientras veo terminar el día,
la noche comienza
y con ella,
el llanto de nuevo.




LORAZEPAM

mi olor lo impregna todo,
este sudor se pega
a la ropa,
al sofá,
a la vida,
como si tuviera voluntad propia
y ganas de joderme,
mis pensamientos desgarran
el útero de mi mente
en un parto pastoso y denso;
los blisters encima
de mi mesita me recuerdan
lo artificial de mi sueño,
cambié el beso
de buenas noches
por la soledad y hipnóticos
antes de acostarme;
no quiero seguir buscando
entre la basura
la vida que tiré
cuando me sobraba,
prefiero mendigar sonrisas
y felaciones en oscuras esquinas
donde vomitar llantos
después de cada orgasmo
no sea vergonzoso;
me pudro en el infierno,
no vengas a buscarme.



RELLENO DE PLUMAS

después del insomnio
me evado de mis infiernos personales
magnificando la imagen
de mi infancia,
creyendo inocente la niñez
que viví asfixiando con la almohada
sentimientos irreversibles,
el recuerdo se deja follar
por la necesidad de haber sido infante,
me invento un pasado
que poder recordar con cariño,
padres, amigos, navidades con regalos,
la mentira me perfora lentamente el estómago
igual que una úlcera caprichosa;
noche tras noche la muerte
me acuna acongojado,
me besa en la frente,
limpia el vómito de mis labios,
aprieta las correas de esta camisa de fuerza
impidiéndome saltar por la ventana,
-mira mi amor, los pájaros ya no vuelan-
duermo sobre un jergón relleno
de las plumas de sus alas,
de sus cuerpos muertos,
de sus cantos ahogados,
ya no quiero volver a ser niño,
rocía con gasolina este infierno
para que arda rápido



DISFRAZANDO ACÚFENOS

me estremezco
por el frío que siento
al no encontrar piel con que disfrazarme,
buscar agota tanto
que paso noches en vela
diseñando personalidades con caras sonrientes,
no encajo en el perfil,
no doy el tipo,
solo sirvo para correr el telón en esta función cirquense
de leones mellados
y equilibristas mancos,
lecciones olvidadas
que regresan rebotando en el eco
de la mente,
decisiones que nunca fueron,
letras que entraron con sangre;
me concentro en mi tarea
escuchando solo
mis acúfenos crónicos,
el resto de sonidos
ya no me interesan,
ni seguir fingiendo
ser yo mismo.




NO LO NOTO

no noto a Dios,
no siento su existencia,
no veo su obra por ninguna parte,
pero si que noto
a la muerte,
escucho sus pasos
en este sucio callejón de vida,
puede que Dios haya muerto
y solo quede ella
escondida entre mis sábanas,
empujando mi cadera
en cada penetración
de noche de sexo,
ahora mismo su aliento
humedece el papel que escribo,
tropiezo con ella
en cada giro inesperado,
me acompaña a tirar la basura
e inspiramos juntos los vapores
de putrefacción,
me pregunto si Dios notará
a la muerte riéndose
de su eyaculación precoz,
pero a él no lo noto,
solo noto
a la maldita muerte.






DIVINA COMEDIA DE UN PATÉTICO COMEDIANTE

1
INFIERNO
(en cualquier lugar)

he estado en el infierno,
lo he vivido
créeme,
y lo reconozco en esta playa
tostándome al sol
mientras juego con los dedos
en la arena;
lo siento en el olor
a urinario sucio en cualquier
bar de mala muerte;
lo noto en las mamadas
de putas desdentadas
con labios leporinos;
el infierno está
en este sudor de noche
de verano;
el infierno se te agarra
una vez que has estado en él
como una amante desquiciada
con ganas de follarte;
el infierno nos rodea
aunque lo ignoremos;
está en la mirada de reproche
de tus hijos;
en cada uno de los pasajeros
del metro;
en el sonido de este bolígrafo
rasgando el papel;
en los poemas de Neruda;
he estado en el infierno;
he vivido en el infierno;
he comido infierno;
he meado infierno;
el infierno pasa ante mí
en autobuses repletos de
desempleados cabizbajos;
el infierno nos mastica
como a chicles gastados
sin sabor ninguno;
me seca la mente
impidiéndome escribir poemas;
solo hay una palabra
que se repite en mi cabeza
infierno,
infierno,
infierno;
salí del infierno y me dijeron :
-"tranquilo, el infierno no existe."
volví a caer en el infierno;
volví a chutarme infierno;
vuelvo a escribir
sobre el infierno.

2
PURGATORIO
(purgando existencias)

se acaba el ciclo
sin llegar a cerrarse,
el fin
al alcance de la mano,
miro paciente
como se acerca
el extremo opuesto de la linea,
billete
solo de ida,
me apeo del tren
con mi único equipaje
en el interior
de mis bolsillos (mis manos sudadas);
es la estación terminal
del trayecto,
en el exterior
no hay caminos,
y si los hubiera
no llevarían a ninguna parte;
me apetece mirar hacia atrás,
estoy jodido,
el reloj siempre marca
la misma hora,
una inexistente
que no reconozco,
el tren no puede regresar,
no existe vía tras él,
me siento en el andén
y espero,
nadie me avisó
de que purgar mi existencia
fuese tan aburrido.

3
PARAISO
(ascensión inapetente)

estoy en el cielo;
mientras ella esté encima
y yo dentro
estaré en el cielo,
mientras tenga dinero suficiente
para dejarle en la mesita de noche
seré su hombre
más amado,
su fornido guerrero,
su amo apasionado,
su dios idolatrado;
mi cielo se llena
de ángeles con tacón de aguja
y lencería barata,
cada noche los serafines me idolatran
por veinte euros la hora;
estoy en el cielo
apestando a vino barato
y vómito gran reserva,
contando las mellas
de mi dentadura
como si de muertos marcados
en la culata de mi revolver se tratase,
mi escroto se seca
al sol
si la noche no me ampara;
estoy en el cielo
huyendo de aldeanos
armados con antorchas y hachas,
haciendo el amor
con la flacidez
de mi abdomen,
mi cansancio generalizado
y esta verga
cada vez menos erecta;
en el cielo
los querubines cantan
mientras buscan en la basura
algo que echarse en la boca
(desperdicios y rechazos sociales);
estoy en el cielo
perdiéndolo todo
sin darme la gana
de luchar por nada,
las ratas educan
a nuestros hijos
en el noble arte
de ser menos que la mierda;
estoy en el cielo,
tú me lees
y yo te desprecio,
¿quién habló de ascender al paraíso?
(...y Virgilio sigue sin aparecer...)



MAÑANA OTRO DÍA MÁS

esquivo juguetes tirados
por el suelo
entre la suciedad
de no haber barrido en días,
las paredes
desprenden cierto olor a cerrado,
en cada parpadeo
están más cerca
las unas de las otras,
me cuesta respirar,
puede que mi caja torácica
también mengüe;
el sofá se impregna
de toda la esencia
de mis ganas de morirme,
cierro los ojos intentando sentir
como envejezco,
pero nada,
no noto mi piel arrugarse
ni incrementar la flacidez de mi carne,
absolutamente nada,
no escucho el crujir del pelo
al alargarse
ni el crepitar de mis uñas
al crecer,
hay tan poca vida en mí...
pero la suficiente para
encender el televisor
y olvidarme de todo.



VOLVER

vuelvo a vomitar verdades
en tapizados ataúdes
que nadie quiere ocupar;
vuelvo a sufrir
ataques epilépticos
intentando convencerme
que la poesía existe,
mirando a mi alrededor
viendo volar las nauseas
hacia las manos de Dios
abiertas como
piernas bien pagadas;
vuelvo a estar acompañado
por mi llanto
que siempre me acompaña
envejeciendo conmigo
después de el primer azote;
vuelvo a sentir asco
por todos los que me rodean
que sienten asco
por todos los que les rodean;
vuelvo a romper
todas las normas de la poesía,
a ser "el no poeta";
vuelvo a hacer oídos sordos
a necias palabras sobre
estilos, formas y contenidos;
vuelvo a dejarme derrotar
intentando resucitar
con ásperas caricias
el cuerpo que yace
a mi lado en la cama;
vuelvo a tener ganas
de follar y comer,
de perder el interés
a partir de la segunda
masturbación,
vuelvo al punto de origen
ansioso por partir de nuevo,
deseando regresar antes
de irme;
vuelvo a observar los coches
desde mi ventana
mientras mi insomnio
se aferra al deseo de inventar
recuerdos de un pasado
que nunca he tenido;
vuelvo a darme cuenta
de que esté donde esté
nunca vuelvo.



CUCHILLA DE AFEITAR

estoy tumbado en la cama,
el sol entra
por la ventana a plomo
en este verano
que me destroza las entrañas,
la brisa
enfría mi sudor,
las cortinas se mueven
con el viento en un gesto
violento de desprecio,
aquí,
en esta soledad,
solo me queda las
cuatro paredes
y una retención
por embargo en mi cuenta corriente,
en el cuarto de al lado
sonido de pies descalzos
y banda sonora de
dibujos animados,
el teléfono suena
y yo me dejo engullir
por el colchón
en este caldo de cultivo
lleno de "final de mes" y
"eso no que es muy caro",
mis pensamientos suicidas
me alientan,
me dicen:
-"tranquilo, tan solo te queda
el resto de tu puta vida
para seguir sufriendo"-
y pienso en cuchillas
de afeitar,
en pastillas de colores
y en la muerte de Panero
mientras el verano
se desgrana
en días tan iguales
como los adoquines de la acera.



NO TENGO DESEOS

noto la humedad
de tus sueños
en el olor que desprende
tu piel,
intento no imaginar
el sabor
que me dejaría en la boca,
pero es imposible
luchar contra ello,
cuanto más resisto
mas te clavas en mí,
y respiro igual que una bestia,
te olfateo
como a una presa,
sigo el rastro de tu aroma
hasta que hundo
mi hocico en tu pelo;
durmiendo eres tan frágil
que podría follarte
hasta devorarte,
intento calmarme
recordando tu voz
y tu risa.



LEYENDO A UN POETA MUERTO

intento leer un poema
mientras un rumano sonriente
toca el acordeón junto a mi oreja;

intento leer un viejo poema
mientras el hombre sentado frente a mí
me mira fijamente a la cara
y yo finjo no verlo;

intento leer un viejo poema
de un poeta muerto hace tiempo
mientras las adolescentes
con sus cortísimos pantalones cortos
cruzan y descruzan sus piernas indiferentes;

intento leer un viejo poema
de un poeta muerto hace tiempo
que ahora tanto le da la fama
mientras en el pasillo del metro
mis hombros chocan
con los hombros de otras personas
que a su vez chocan con los hombros de más personas
intentando no chocar conmigo;

intento leer un viejo poema
de un poeta muerto hace tiempo
que ahora tanto le da la fama
y quien compre
o deje de comprar sus libros
mientras pienso en un buen final
para este poema.



ESCARIFICACIÓN

a veces es necesario
autolesionarse
para poder olvidar
lo puta que es la vida,
pero hoy el dolor físico
no lo consigue,
y la vida sigue siendo
puta y arrogante,
como lo era ayer
antes de meterme
en la cama,
como lo sigue siendo
al despertar,
ya no puedo seguir
escondiendo cicatrices
bajo la ropa,
ni me queda piel
sin escarificación alguna;
ahogo mis sollozos
igual que los campesinos
asfixian las crías de los perros
no deseados,
escondo llantos que nadie
quiere oír
mientras los perritos mueren
dentro de bolsas
de plástico.



SINTIENDO MUCHO

odio a mi sombra,
siempre pegada
a la suela
de mis zapatos,
me compadezco de ella,
condenada a éste
aletargado castigo
que es mi compañía,
pero me excita
la idea de pisarla y ultrajarla
en cada uno
de mis pasos;
que difícil
resulta esto
de sentir demasiado.



EYACULANDO LETRAS

aquí estoy
volviendo a ser el mismo ser
patético que siempre soy,
escribiendo estos malos versos
mientras el mundo gira
y yo ni siquiera existo,
preguntándome donde quedó el hombre
después de cada eyaculación espontánea,
a donde fue el sonido
de las risas escritas,
o por qué dejo de ser persona
al otro lado de las líneas;
dejo que mis pensamientos chorreen
con ese irritante ruido
de cisterna con escape,
echándose a perder
en ésta cloaca que es mi mente,
pero aquí dentro ya no queda nada de mí,
imposible recuperar el rumbo
que me he esforzado tanto en perder,
o limpiarme toda ésta mierda
con una simple ducha,
estoy harto de eyacular letras
y de hacer el amor con mi sombra.




TACHANDO DÍAS

Lloro en silencio cada vez
que es violada a tres manos
mi empatía,
sé que hice tarde a la hora
de pensar en la inutilidad
de enamorarse,
y ahora salgo a éste
calor asfixiante de la calle,
sembrando gotas de sudor
que no germinarán fruto alguno,
desvaneciéndome
entre surcos de adoquines
que no llevan a ninguna parte,
con los pies sudados
en el interior de los zapatos
y la basura pudriéndose
por las esquinas;
otro día más tachado
en el calendario.



JODIÉNDOLO TODO

siempre acabo
jodiéndolo todo,
debe de ser
por la descordinación
entre cerebro y boca,
pero cada vez
que pronuncio mis pensamientos
en alto,
apestan más
que si los hubiera
defecado,
¿cuándo aprenderé
a estar callado?
busca tú
final para esto.




RESTOS DE ESPERMA

hace un semana que está nublado,
el sol ha decidido quedarse
al otro lado de las nubes
a salvo de seguir viendo
tanta basura tirada por el mundo;
una chica pasa a mi lado,
yo miro como la ropa
se le ajusta al cuerpo
a causa de la brisa insinuando
sus curvas,
y pienso, si está bien que la mire
mientras su madre
sigue viéndola como a la bebé
que amamantaba
y la mía sigue envejeciendo sola
en su casa,
si no hago mal mirándola
mientras su último desayuno
se convierte en mierda
dentro de ella
o en el interior de su vagina
todavía queda restos de esperma
de alguien más afortunado que yo;
quizás me voy ahí arriba,
con el sol,
a esconderme detrás
de las nubes.




OCULTANDO LÁGRIMAS

ojalá estuviera en Norte América
para poder tener una pistola
y volarme los sesos,
pero aquí,
solo veo armas en las películas
pidiendo mi psique clemencia a voces;
y me canso de ocultar lágrimas
para que podáis ver sonrisas públicas
en éste vagón de metro
que me lleva al trabajo,
todos me miráis, yo pienso...
¿acaso necesitáis vosotros
un tiro en la cabeza?
¿o soñáis con una bala
que lleva vuestro nombre?
yo solo sueño que mañana despierto
y estoy en Norte América,
comprando una pistola,
para volarme los sesos.



03:00 AM

dormir esta noche
resulta tan inútil
como probar de correrme
sin pronunciar tu nombre;
cierro los ojos,
el castigo de mis pensamientos
llena mi mente frío y severo,
siento en cada latido
lo cansado que es esto
de estar vivo sin sentirlo;
noto sabor salado en la lengua
y olor a fracaso por todo mi cuerpo,
ni la muerte se atreve
a pasar bajo mi ventana,
ya no llama a mi puerta
pidiendo limosna,
mendigando besos en la boca
y caricias compradas
a precio de coste;
desaparece la línea transparente
de saliva con la que uno tus lunares,
desaparece tu nombre susurrado
en insípidos orgasmos,
desaparecen mis ojos cerrándose
para dormirse.



SABOR AMARGO

que más da
que lo blanco de tus ojos
esté amarillento por una pancreatitis,

o que te disputes con las ratas
la próxima cena,

o que el último porro
te amargue todavía la boca,

o que sus besos
solo te sepan a saliva,

o que seas una madre
harta de enterrar hijos,

o que no puedas llorar
y sigas sintiendo dolor,

o que hasta la muerte se cambie de acera
para no cruzarse contigo,

que más da,
la vida sigue y tú eres tan insignificante
que no podrás cambiar eso...
...a mí me sigue amargando la boca.



MI BOCA

la calle
se vuelve niebla ingrata,
ojos legañosos,
pies pesados arrastrando pasos;
en la habitación...

...mi boca...
...y tus pezones.



PASO FRONTERIZO

la soledad
es olor a semen
en la palma de la mano,
o ese paso fronterizo
que divide
nuestros lados de la cama.



HABITACIÓN CONTIGUA

mi única compañía
el televisor,
y tú durmiendo
en el cuarto de al lado.




DOLOR

tengo dolor,
siento dolor,
provoco dolor,
¿acaso no te duele?
no,
no te duele,
ni siquiera puedes entenderlo.




MIRADAS PROSTITUIDAS

por la ventana
prostituyo miradas,
la noche trae soledades,
voces mudas
y cálculos mentales
de dosis hipnóticas,
no duermo,
el colchón anhela mi cuerpo,
la muerte
mi lengua dentro de su boca,
¿y si morir no está tan mal después de todo?




ZAPATILLAS MUDAS

mis zapatillas
apenas suenen contra
el suelo,
el cielo
se cae a pedazos
sobre las calles,
olor a noches en vela
en pleno día,
ya no busco esperanzas
sé que estoy destrozado,
no hay vida
ni en el esperma
que eyaculo,
masturbarme
carece de sentido.



HORAS MUERTAS

nuestros cuerpos
se atrapan en un vórtice
vicioso, denso,
dejando atrás el mundo
mientras nos follamos,
quedo rezagado,
nuestras lenguas
se rozan despacito,
conociéndose poco a poco
como dos desconocidos,
tímidos,
en una primera cita a ciegas,
pero nos conocemos,
tanto,
como para echar de menos
el interior de tu vagina
y el regusto de tu piel
salivando en mi boca.




MIRADA

una mujer amamanta
a su hijo,
no evito mirarla,
ni evitaré tener
una cochina erección
al masturbarme
con su imagen,
ser hombre
resulta asqueroso a veces.



MURO DE LAMENTACIONES

repta la cucaracha, silenciosa,
la pared ha sido testigo
de cientos de masturbaciones
y horas de sexo,
marcada con mis uñas
en intentos de huida;
nada importa,
o por lo menos
lo da a entender
mi cuerpo desnudo
con el escroto pegado a los muslos sudados
frente a la pared,
muro de lamentaciones,
de llantos mudos
y crisis conyugales;
¿y si la cucaracha es Dios?
observándome,
desnudo, obsceno,
oliéndome los dedos
después de rascarme,
esnifando mi olor de ellos,
olor a mierda y suciedad macerada,
¿y si yo soy Dios?
observándola,
grasienta, repulsiva, asquerosa,
entonces...
¿en que lugar queda la pared,
que en silencio nos vigila?



EL ODIO

los odio,
sé que fui como ellos,
intentando conquistar
el mundo con erecciones
y alcohol en vena,
pero ahora
sencillamente los odio,
a ellos,
y a sus falos erectos reprochando
mi disfunción eréctil,
odio sus orgasmos
ante mis corridas eyaculadas precozmente,
a sus cuerpos firmes
frente a mi flacidez irreversible,
odio su despreocupación desmesurada
riéndose a carcajadas
de mi intolerancia a no pensar...
es lo mejor de envejecer,
poder odiar a todo el mundo
(incluso a ti mismo)
sin que a nadie le importe
una mierda.



OTRO VIAJE EN TREN

tenía ojos verdes
y miraba por la ventana,
donde el paisaje huía
igual que huyó su juventud
y sus ganas de vivir;

solo era un cuerpo arrugado
con la vagina seca
y pérdidas de orina,
sin a penas recordar la última vez
que unos labios amaron su sexo;

no la toqué para consolarla,
miré hacia otro lado
donde una chica joven
(también de ojos verdes)
rebosaba alegría.




SENTADO DONDE SIEMPRE

ese chico
se sienta siempre
en el mismo lugar,
utiliza zapatillas negras
y viste tejanos gastados
con viejas camisetas,
no suele afeitarse mucho,
tampoco se mete con nadie
aunque siempre mira con desconfianza
y no se molesta en hacer amigos;
se sienta siempre
en el mismo lugar,
con un libro entre las manos
o escribiendo nerviosamente
en una libreta de hojas usadas
llena de  tachones que tapan su horrible caligrafía;
a veces
lo he visto pasear por la calle,
tiene una bonita familia,
niños pequeños llamándolo "papa" alegremente
y una mujer preciosa cogiéndolo de la mano;
ese chico,
el de cara de pocos amigos
que siempre se sienta
en el mismo lugar.




HÉROES

todos mis héroes
han muerto,
o sencillamente están
demasiado
borrachos y jodidos
como para 
volver a impresionarme;
escucho rockabilly en la radio
y mi barriga
ya no me permite
verme los testículos;
en el sofá,
la marca de mi culo
desgasta la tapicería
convirtiéndose
en el epitafio perfecto
de mi juventud,
quizás sea un héroe
demasiado viejo
borracho y jodido
como para impresionar
a alguien.




COMO OTRO CUALQUIERA

hoy quizás sea un día común,
con niños estúpidos
y sus estúpidas mochilas
dirigiéndose
a sus estúpidos colegios;

quizás esté demasiado tiempo
entre rejas imaginarias
demasiado físicas,
o mi soledad eyacule compañía,
o mi polla lleve demasiado tiempo
dentro de mis pantalones;

quizás mi vida en blanco y negro
esté perdiendo escala de grises,
o sencillamente renuncie al color
intentando vivir en una vieja película
de argumento rancio;

quizás hoy sea un día
como otro cualquiera,
sí,
quizás.



ANTES Y AHORA

antes había vestidos ajustados
y zapatos de tacón
esperándome de vez en cuándo,
arañazos en la espalda
al despertar,
marcas de mordiscos
y camas deshechas con sábanas sudadas;
todo era distinto,
a veces
incluso algún "hagámoslo de nuevo"
llegaba a mis oídos,
o algunas bragas
se deslizaban por los muslos
antes de quitar la falda;
"pareces más serio con la barba"
me dicen ahora,
y yo sonrío recordando
lo que era
tener mi cabeza entre algunas piernas;
¿por qué existe la crueldad
del pasado
y esa forma despiadada de decirme
que me estoy haciendo viejo?



SIN HALOPERIDOL

he soñado
que te follaba,
solo eras huesos y calavera
con una grasienta piel
cubriéndolo todo,
y aún así te follaba,
sin besos ni caricias,
nada de romanticismos
ni preliminares,
solo el acto de follarte
y la necesidad de correrme dentro
sin importarme nada;

es agradable
pasar del haloperidol
y dejarse llevar
de vez en cuando.




CORMORÁN

sólo queda
un cuervo marino,
meses atrás había a montones,
pero hoy
sólo queda uno,
posado en su roca
mientras se pregunta
donde quedaron sus compañeros,
retorciendo el cuello
buscando agónicamente
para solo encontrar
pescadores atareados con sus aparejos
y una masa asquerosa de agua
hasta el horizonte,
demasiado cansado
como para sobrevolar
el mar
y volver a las costas mallorquinas,
o derrotado
como para resistirse
cada mañana a levantarse
y dirigirse hacia
un trabajo de mierda;
pobre cuervo marino,
dentro de unos días
sólo quedará
un cuerpo podrido.
cubierto de plumas negras.




YONQUI

abro la libreta,
descubro
que el mejor poema
que jamás he escrito
es está página en blanco,
inexpresiva,
vacía,
como la mano del yonki
sin limosna,
con los temblores de la abstinencia
por la falta de letras
y la poca dignidad
de otro poema que habla
de no escribir
absolutamente nada;
no puedo caer más bajo.




ENTRE LAS PIERNAS

tenía la voz ronca
y el pecho pequeño,
pero una bonita vagina
entre sus piernas cruzadas,
demasiado joven para entender
de sexo sucio
y eyaculaciones en la boca,
o a lo mejor
demasiado experimentada
como para poder darme
un par de buenas lecciones,
porque su cuerpo sólo era
una coraza de carne rosada
y pezones de aspecto
de un grumo de cacao soluble
flotando en leche,
retorciéndose incómodo
ante mi depredadora mirada;
mientras tanto,
en el interior de mis zapatillas
los pies me escocían
al mismo tiempo
que mi desayuno
perdía su buen aspecto
en dirección a mi colon;
no me quedó más remedio
que buscar el baño
más cercano.



SALA DE ESPERA

el dolor clavado
en el pecho,
despiadado,
grosero,
la flema en la garganta
palpitando enamorada
con cada bocanada de aire,
provocando una respiración ronca, grotesca;

y la fiebre,
haciéndome pensar en esa
manía que tenemos
de cerrarle los ojos a los muertos
o si sería bonito
que las mujeres eyaculasen
mientras practicamos sexo oral con ellas;

y gente,
todo mi alrededor de gente,
demasiado poco enfermos
para olvidarse de sus móviles
y lo suficientemente sanos
como para dejar de fingir que no lo están tanto;

y viejos,
viejos muriéndose eternamente
y nunca haciéndolo del todo;

y niños,
niños con mocos haciendo chirriar
las suelas de los zapatos
contra el maldito suelo
(los mismos niños estúpidos
que hace unos días se dirigían
con sus estúpidas mochilas
hacia sus estúpidos colegios);

Y el olor,
olor a toses y
mocos sorbidos,
olor a hombro contra hombro
y butacas de madera incómodas;

es jodido
deteriorarse esperando a la muerte
en la sala de espera
de cualquier ambulatorio
sabiendo que aún
no ha llegado tu hora
(ni tu turno).




SIN GANAS DE EXCRETAR

excretar es lo peor del mundo,
pero tener el excremento dentro,
eso,
mata a cualquiera,
toda esa masa de mierda
recorriendo el organismo,
secándose,
endureciéndose,
creando fecalomas dolorosos de evacuar
como un parto;

no soporto la idea
de mis seres queridos abrazándome,
mis hijos besándome,
mi mujer haciendo el amor conmigo
sabiendo que está dentro de mí, 
acariciándome por dentro,
apestando;

de nada sirve expulsarlo,
cada defecación pone en marcha
de nuevo el proceso,
incluso en el momento
de la excreción
ya suele haber
otro excremento en plena creación,
macerando a fuego lento,
alimentándose de toda nuestra mierda interior;

por mucho que nos esforcemos
siempre volvemos a ser
los mismos.



OLFATEANDO A DIOS

todo tiene cierto olor
a fracaso,
olor a embrague quemado
en cualquier carretera hacia el infierno
o a semen derramado
en sábanas ajenas;
olor a cuerpos macerados
después de un día de trabajo,
a bocas secas
con salivas pastosas;
olor a besos sin sabores
y estación de tren
solo de pasada;
demasiados olores,
todo es asqueroso,
como el olor a polvo barato
de una sola noche
o el olor a decepción
en un intento fallido de autolisis;
es insoportable,
olor agrio
de padres odiando las voces
de sus hijos malcriados,
olor a vidas
que solo llegaron a ser
vidas que no llegaron a nada;
me pregunto si a Dios
le repugna tanto como a mí
el olor de su obra.




CANCIÓN DE CUNA

los párpados pesan,
cumplo la condena del cansancio
sin opción
a un mísero tercer grado;
el bolígrafo,
fatigado,
deja sobre el papel
garabatos ilegibles
que un día soñaron
ser palabras;

¿alguna vez te has creído que vas a vivir de ésto?
¿piensas que tu mierda le interesa a alguien?

hay demasiadas
cuchillas de afeitar en el lavabo
llamando a mis venas,
tantas, como versos no leídos
o grasa acumulada
en mi abdomen;

¿no vas a hacer nada de provecho con tu vida?
no eres tan viejo como para estar todo el día ahí tirado.

la voz se marcha
malhumorada
hacia su trabajo,
mi cansancio se queda aquí sentado
frente a éste escrito
de mala caligrafía.



LENTAMENTE

no soy un Beat ni un Maldito,
J. D. Salinger escribió
en "El guardián entre el centeno"
todo lo que yo tengo que contar
como escritor,
me lamento,
sobre mi cuerpo
sudores de dos días
que he decidido no lavarme,
protejo bajo ellos
la vergüenza por éste cuerpo muerto
de pezones insensibles
y polla flácida que vive
del recuerdo de viejas batallas;
quizás debería cruzar el país
a lo Kerouac,
intentando huir de mi anorexia sexual,
o sencillamente
envidiar a los yonquis
que junto a las vías
se dejan morir
(sin nada mejor que hacer)
lentamente.



PATÉTICAS VIDAS

suena repetitivo
pero sucede de nuevo,
otra retención por embargo
duerme en mi cuenta corriente;

por otro lado
espero el ingreso de mi nómina,
un salario de mierda
por un mes de prostitución,
puro sexo sucio sin caricias ni "te quieros";

pienso en como prosperan
ciertos chicos del barrio
llegando a ser algo,
lo más lejos que he llegado yo
es a sentarme frente al televisor
y mirar capítulos de los Simpsons repetidamente,
¿pero qué significa "ser algo"?;

imagino que soy
un semental a lo Chinaski,
tal vez un ideólogo como Bonanno
o un guerrillero igual que Facerías,
pero la ciudad me engulle
como lo engulle todo
sin dejar nada,
y horas después
defecará poemas de vidas miserables...
...y a mí.




SENCILLAMENTE HAZLO

sonríe,
no es tan difícil,
tú sencillamente hazlo,
no importa si tu mujer te ha dejado
o la has cambiado por una peor,
si eres un excluido social
o no hay prostitutas suficientes
para paliar tantas soledades,
sólo sonríe;

es bueno hacer sentir
bien a los demás
aunque tu vida sea una mierda,
si no lo consigues
clávate una sonrisa en la cara,
tranquilo,
nadie se fijará en la sangre,
pero les hará feliz
poder mirar tus dientes.




DESGASTANDO ADOQUINES

era puta,
no había nacido siéndolo
y si hubiera podido elegir
ahora sería otra cosa,
pero es lo que era;

no la más guapa ni joven,
y su cuerpo no estaba
en el mejor de sus momentos,
demasiadas noches despierta sin sueños,
demasiado amor vendido a granel,
desgastando adoquines con sus tacones
y su entrepierna empachada
de billetes usados y látex;

siempre fiel a la norma
de "las putas no se enamoran"
y "negar besos en la boca",
puede que con un hijo de padre anónimo
que prometió sacarla del oficio;
el autobús me aleja de su esquina
mientras espera que contraten sus servicios,
un completo si tiene suerte,
pero sin besos en la boca.




PICOTEANDO EL ASFALTO

tengo miedo,
ya no soy aquel chaval
que no temía a nada ni a nadie
riéndose a carcajadas del peligro;
pero a este jovenzuelo
no le queda mucho espacio aquí dentro,
entre mi espanto y la grasa corporal
lo asfixiamos lentamente,
agoniza aguijoneándome como una abeja acorralada,

-"déjame salir...", me dice, -"...no seas capullo",
-"¿es qué ya no recuerdas lo que fuimos un día?",

pero sus reproches no me afectan en absoluto,
resbalan sobre el temor que siento
lubricándolo para penetrarme;
es tan cómodo tener miedo,
resulta agradable alejarse del peligro 
a pequeños saltitos como un gorrión asustado
alejándose de las personas
mientras busca alimento en cualquier acera;

desprecio a los valientes,
-"estúpidos, ¿acaso ganareis esta guerra?",
-"¿de veras nunca vais a temer a la oscuridad,
a los ladrones, al cáncer o a la disfunción eréctil?",
-"mirad a este pobre gorrión,
sin nada que picotear sobre el asfalto,
temblando de miedo".




NI PUTA NI PRINCESA

prefería ser puta a simple princesa,
y quitándose el sujetador
me contaba de sus noches besando sapos
descuidando un puñado de billetes
sobre la mesita
al convertirlos en príncipes;
de vez en cuando una rana venida a más
era quien empolvándole la nariz
convencía a sus bragas
para deslizarse hasta sus tobillos;
pobre Blancanieves de cuento barato
con un "proxeneta azul"
esperándola al final de sus historias de amor mal pagadas,
pobre puta que no quiso ser princesa.




ESTADO CATATÓNICO

me quedo
en estado catatónico a merced
de mis jodidos pensamientos.




SUDANDO EL VESTIDO

se escurre en un vestido ajustado
mientras enfunda sus afiladas piernas
en unas suaves medias de lycra,
perfila sus ojos con rímel
para destrozar de una mirada
al primer inocente
que se cruce en su camino;

es noche de chicas,
se marcha tras un apresurado beso de despedida,
su risa llega hasta la ventana
bromeando con alguien por teléfono,
sus tacones dejan un dulce sonido erótico
por toda la calle;

me quedo aquí, en silencio,
incrustado frente al televisor
con el mando a distancia entre las manos
calculo mentalmente cuanto hace
que no la satisfago sexualmente,
intentando distraerme
con cualquier programa televisivo
que me haga olvidar;

me voy a dormir
con la imagen mental de su cuerpo sudado
dentro del vestido
mientras baila en cualquier discoteca,
puede que con alguna copa de más
y conmigo de menos;

volverá al amanecer
sin molestarse en despertarme,
de sobra sabe que mi cuerpo
ha envejecido lo suficiente
como para que mis erecciones duren menos,
mis orgasmos sean más insípidos
y eyacule cada día más despacio;

intentaré tener el desayuno preparado
para cuando despierte,
y no molestar demasiado.




SIN PENSAR EN SUICIDO

no es tan sencillo
vivir con la muerte
sobre los hombros,
intentar dejarla atrás
sin conseguir que cese
de pisarme los talones,
notar su frío beso
de buenas noches cuando me duermo
y tenerla esperándome al despertar
con la ropa preparada
para que me apresure
en tachar un día más
en esa lista
de días ya vividos;

pero ya no pienso en el suicidio
desde que la tengo a mi lado,
cada día
ella me deja claro
que el final llegará
aunque yo no lo provoque;
es tranquilizador vivir
sin esa responsabilidad encima.




VOYEUR

-"ese viejo de ahí no me quita el ojo de encima",
le dice a su amiga
con una sonrisa picarona
mirándome de reojo;

cruza las piernas
rozando sus muslos,
se mordisquea el labio
al esquivar mi mirada
y sonríe,
sonríe coqueta a su compañera
que se gira curiosa
para observarme;

mi erección, perezosa,
le da los buenos días
a la mañana.





SOPORTANDO LA NOCHE

apelo a la noche
el derecho de fumarme la soledad
en papel de plata,
de tenerla silenciosa a mi lado
igual que una amante asustadiza
a la espera de un movimiento brusco
de mi cuerpo,
de reventar mis venas
con chutes de aislamiento
demasiado puro
para que lo soporte mi psique
entretenida escribiendo mierdas
mientras apoya el papel
sobre los versos de algún otro poeta;

en el exterior
millones de cuerpos se revuelven
es sus camas,
simples larvas,
crisálidas amortajadas
que se abrirán
vomitando centenares de personas,
enloqueciéndome,
bombeando sangre con sus
jodidos corazones,
nombrándome con sus voces a lo lejos,
las escucho,
las escribo,
y pienso si la misantropía
tendrá figura femenina
y me follará despacio
hasta que llegue la mañana;

otra noche más
echada a perder
en compañía de mi colon irritable,
no sé cuantas más
podré soportar.




LECCIONES

echo de menos
esa edad en la que creía
que el sexo oral
era hablar de ello,
en la que no existían noches
de las que arrepentirse
tras una orgía sin condón
en el camarote de ciertos
tres hermanos,

cuando nací nadie me explicó
que tenía aire en las venas
y los pulmones repletos de sangre,
que detrás de la cabeza del león de la "Metro"
había un cuerpo cansado de soportarse a si mismo,
que el sabor de los pezones me seguiría gustando
aun después de la lactancia,
que en la vida escribes
tu propio manual de instrucciones
y cuando lo acabas
es demasiado tarde para leerlo;

y para éso tanto oler las rosas,
tanta noche sin dormir
contando insomnios en vez de ovejas,
tantos "te quieros" a destiempo
ansiosos por bajar bragas o deslizar cremalleras,
tanto tiovivo girando a la inversa
riéndose del pez que nada a contracorriente
hasta que muerto es arrastrado por el río;

de pequeño me arrancaron un ojo
para que durmiera con el otro abierto
no vaya a ser que la vida fuese
tan puta como para acostarse a mi lado.




CARIADO

tengo tres caries,
un tic nervioso, dermatitis en la cara,
unas zapatillas negras,
un diazepam bajo la lengua
y ningún libro en el mercado;

mi ardor de estómago
no olvida
mis cuarenta otoños sin ninguna primavera
mientras escupo sangre
al cepillarme los dientes
y espero,
sencillamente espero,
que no se me carie otra muela.




PATEANDO EL BARRIO

las aceras son las mismas
que pateaba de chaval llevando
la miseria a todas partes,
el barrio no cambia,
algún que otro edificio nuevo,
algún que otro semáforo donde
solo había
un mísero paso de cebra,
quizás comercios más modernos
y menos barrizales,
pero las mismas vidas asfixiadas
encerradas en sus casas,
las personas de siempre
con sus humildes frustraciones
y sus familias tradicionales
que de generación en generación
han conservado la gloriosa costumbre
de mantener la marginalidad a la orden del día;

el barrio no cambia
tan solo envejece,
como una vagina secándose con el tiempo
o un escroto agrietado a la intemperie;

envejece,
como tú,
como yo.



CICATRICES SIN BESAR

contarme las cicatrices
no me hace recordar
como me hice la mayoría,
pero todas siguen ahí,
secas y olvidadas
impresas en un libro
que a nadie le interesa,
a la espera
de que alguien se digne besarlas
una a una,
de ser lamidas
igual que las viejas heridas
de un perro abandonado,
o que yo recuerde
en que momento de mi vida
me las hice todas.




COSAS QUE DESCUBRIR AL DESPERTAR

al despertar
he descubierto que he dormido
con veinte poemas de amor
bajo la almohada
y una canción desesperada
en la entrepierna,
sin papel higiénico suficiente
para limpiar tanta polución nocturna
y el sol masticando días
al otro lado de la persiana;

al despertar
he descubierto que dormir solo
ha resultado ser un intento fallido
de suicidio,
que la falta de ti
me ha follado toda la noche
y no he conseguido ningún orgasmo;

al despertar
he descubierto que tras cada erección
en solitario
siempre llega la flacidez,
como la calma
después de la tormenta.




POEMAS DE AMOR CON OLOR A WHISKY

tengo unos versos entre las manos
y un borracho a mi lado
interrumpiéndome la lectura,
me lo imagino con sombrero
pero es la imagen de Harpo Marx
la que me viene a la cabeza;

sonrío;

dejo que el borracho me moleste,
que su voz se mezcle
con las letras que leo
creando una obra nueva,
un poema de amor
con olor a whisky de garrafa;

la vuelta a casa
va a ser entretenida,
habrá valido la pena vivir un día más.




PERDIENDO LA CUENTA

cuenta con los dedos
cuantas veces celebraste la navidad
en casa de alguien que odiabas
con una falsa sonrisa en la cara;

o las veces que tu alcoholismo
te hizo temer por la posible existencia
de un pólipo en el recto,
y celebraste el resultado negativo
con un par de buenas copas;

o las veces que follándote a ti mismo
escuchando a los "Stooges"
te excitó tratar como a una puta
tu propia mano
y luego tocaste el pan sin ningún remordimiento;

y no olvides las veces
que tus borracheras se fundieron
el dinero del alquiler
o las veces que le gritaste al mundo
que ni te llamabas Ismael
ni te importaba una mierda
la jodida ballena blanca de nadie;

¿te faltan dedos?
a lo mejor es que has sido
demasiado hijo de puta en tu vida.




LLEGANDO A SER YO MISMO

-entonces ¿no lo hiciste?
-no.
-pero si no era un recital, tan sólo un compañero de trabajo que
te pidió que le leyeras uno de tus poemas.
-pues no lo hice.
-¿me estás diciendo que no te atreves a recitar tus propios
poemas?
-no, no es éso.
-¿entonces?
-sencillamente no necesito hacerlo.
-pero éso es como si una estrella del rock no se atreviera a
cantar sus propias canciones.
-no es lo mismo, la música se hizo para ser escuchada, la
literatura, para ser leída.
-¿sabes? así nunca llegarás a ser alguien.
-ya soy alguien.
-¿sí, y quien eres?
-soy yo.
-pues éso, que no eres nadie.

y me quedé allí siendo nadie,
malgastando tinta sobre la hoja
en blanco,
escribiendo versos
que nunca recitaré,
palabras y palabras
que jamás serán leídas,
maltratando la libreta
con mi torpe caligrafía
en otro intento suicida
de no llegar nunca
a ser nadie.




PRÓXIMA ESTACIÓN LA PUTA VIDA

cinco de la mañana,
el tren vacío,
un camino directo
hacia el infierno
sin desvíos
ni pensiones donde poder
descansar los huesos
de vez en cuando;

un último empujón
que se repite a diario,
un día más para que llegue
otro mañana,
otra absurda lucha
contra la existencia,
otro sacar fuerzas de flaqueza
para no vomitar por las esquinas;

no hay comprensión
no hay ayuda,
sólo miradas de pena
y comentarios en plan -pobre chico, no ha muerto esta noche,
tendrá que vivir otro día- a mis espaldas,
y un tren vacío
a las cinco de la mañana
con destino al infierno.




NO PARECÍA MAL TIPO

otra estrella de rock muere,
demasiado viejo
para seguir soportando
la soledad de la fama
y la cruel vida
de carretera y escenario;

no hacía cara
de ser mal tipo,
pero nunca lo conocí personalmente
ni él supo de mi existencia;

ahora sus discos siguen vendiéndose
mientras yo espero
mi minuto de gloria
o que la muerte
me atrape al fin.



NO LO DUDES

cuando pierdes
las ganas de follar
entonces,
estás muerto,
y empiezas a olvidar
lo sensacional de tener
una buena erección
o una vagina bien lubricada,
y los miembros
del sexo opuesto (o no)
te empiezan a parecer
todos iguales,
monótonos,
nada apetecibles,
y los gemidos
se vuelven reproches
y desaparecen los colchones
manchados de semen
y el olor a sudor incrustado
en las paredes;

cuando pierdes
las ganas de follar,
no lo dudes tío,
estás muerto.




ROYENDO PAN DURO

lee la biblia en el asiento
de al lado,
una vieja edición
con casi todos los pasajes
marcados con rotulador fluorescente
y una castigada funda
donde poder guardarla
cerrando una cremallera;
yo estoy demasiado cansado
como para concentrarme
en el libro de Bukowski
que maltrato entre mis manos,
y ella,
indiferente,
roe un trozo de pan duro
sin ni si quiera mirarnos,

con una mugrienta chaqueta
abotonada hasta los ojos
y unos sucios zapatos
varias tallas más grandes
que exhibe poniendo los pies
sobre los asientos;

nos creemos mejores que ella
y con nuestras bonitas ropas
nos dirigimos hacia nuestros
trabajos de mierda
mientras ella parece feliz
bajo su capa de suciedad,
royendo un trozo
de pan duro.




A LA MIERDA EL MAR

no suele gustarme el mar,
no le encuentro lo bonito
a quedarse mirando
esa grandísima y asquerosa
masa de agua,
por mi parte
prefiero
observar como me cae la caspa
sobre un jersey negro
al rascarme la cabeza o
esa arruga que se le hace
entre los pechos
a las chicas con tallas considerables
de sujetador,
pero hoy está distinto,
hoy las olas rompen
con cierta mala leche
contra la orilla diciendo
-cabrones, voy a joderos a todos-
-en una de éstas os acabaré amargando la existencia-,
mañana estará calmado otra vez
sin haber jodido a nadie
y volverá a ser una mierda
mirarlo de nuevo.




UNA BALA BAJO LA LENGUA
Y TUS MANOS SUJETANDO EL MÓVIL

una canción de los
Sex Pistols araña las paredes,
unas letras
sobre papel cuadriculado
intentan ser un poema,
dolor de espalda,
cansancio psicológico,
sabor a sangre en las encías
y ella sujetando el móvil
con sus morenas y delicadas manos;

me pregunto si mi polla
tendría el mismo aspecto
entre sus dedos
como el celular que acaricia,
pero prefiero no imaginarlo,
provocaría demasiadas ansiedades
imposibles de calmar
por muchas balas
que me pusiese bajo la lengua,
y a ciertas edades
la escasez de erecciones
te impide malgastarlas tontamente;

regreso al papel cuadriculado,
donde mi mente intentará garabatear
un final a este poema.



ESTADO DE SAPO

todavía tengo el sabor
a pólvora en la boca
del último disparo
que me diste;

no te fiabas de mí,
siempre aprieto el gatillo
con esa torpeza masculina
de desabrochar sujetadores,
adquiriendo las balas cierto
complejo de ibuprofeno
intentando calmar mi malestar;

no hay medicamento,
farmacia, armería o
camello "esquinero"
que venda algo efectivo
para esta sustancia alquitranada
que se engancha
de persona en persona
sin ni siquiera tocarse;

y a mis cuarenta,
me encuentro
esperando un último desafío
pasando
de princesa en princesa
con la incertidumbre
de si alguna me sacará
de este estado de sapo
rozando su barriga contra la mía,
pero cada gota de sudor
empleada en sexo
tiñe mi piel
de un tono más verdoso
(croar es tan fácil);

siempre me quedará el cine,
donde la chica guapa
se enamora del protagonista
mientras una pobre rana
intenta cruzar la autopista
con la única esperanza
de que no la chafe ningún coche.




DESAPRENDER EL PASADO

de mi abuelo aprendí
a llevar siempre
una navaja encima
y no fiarme
de las personas que tienen
las manos en los bolsillos,
que la buena poesía
era aquella escrita
por tipos que preferían
acabar a puñetazos
que discutir eternamente;

de él aprendí
que por muy santurrón
o hijo de puta que hallas sido
la muerte siempre
te acaba encontrando
y todos nos meamos encima al verla
así que ¿para qué esforzarse?,
que tras el gustazo
de engendrar chiquillos
venía luego el castigo de criarlos
y no había en el mundo
borrachera suficiente
que te librara de éso;
pensaba que lo mejor del feminismo
era encontrarse mujeres en el bar,
le gustaba encontrárselas
cuando iba a emborracharse,
menos a la suya
pues era una santa
y las buenas mujeres
se quedaban en casa
cuidando a los niños;

mi abuelo fue
un gran hombre,
todos lo querían en el pueblo,
incluso mi pobre abuela
que lo tuvo que soportar
todos aquellos años,
e incluso yo,
que por suerte
nunca presté demasiada atención
a las cosas que decía;

me pregunto si llegada la hora
se meó encima
al ver acercarse la muerte.




¿QUIERES TENERLO?

sabes que no lo tienes,
ni si quiera tienes tiempo
para ti mismo,

sólo tienes edad suficiente
para que un matasanos cualquiera
te revise la próstata
metiéndote el dedo por el culo
en cada exploración
recordando
como de joven no cogías
ni un resfriado;

sabes que no lo tienes,

tienes demasiadas cervezas encima,
éso sí,
también tienes demasiado sexo
de una sola noche,
demasiados días suicidados
a ritmo de rock´n´roll
y esporádicas promesas de amor
susurradas al oído
con aliento a costo culero
en la boca
que se olvidaron al amanecer,
nada más;

sabes que no lo tienes,
de sobra sabes que no lo tienes,
que nunca lo has tenido,
y que nunca lo tendrás.




VERSOS EMBOTELLADOS

hace demasiado frío
para que esta pequeña estufa eléctrica
caliente el ambiente;

una película de mal argumento
agoniza en la profundidad
del televisor;

la noche sin final acompaña
a ese libro que nunca
consigues terminar;

la máquina de escribir
disfruta su jubilación
como objeto decorativo;

el reloj recordándote
cuanto tiempo que hace
que no te disparan sexo a bocajarro;

pierdes la esperanza
de que alguien lea tus versos
observando agrietarse la pared;

escribirlos se ha vuelve
un acto tan inútil como lanzar
mensajes embotellados al océano;

la muerte se pasa la lengua entre los dientes igual que un viejo saboreando un caramelo;

el orfidal hace efecto
apagando las luces como en el final
de todo buen espectáculo;

notas la efervescencia
de los jugos gástricos
rebelarse en el estómago;

la última cena se escurre
por el recto buscando la luz
al final del túnel;

y de repente sucede,
como un molesto soplido en el oído
eres consciente de lo que pasa,
no sabes escribir bonito,
nunca has sabido,

no puedes crear poemas de amor
o de sentimientos estereotipados
(aunque los intentes camuflar
con lenguaje vulgar y
expresiones callejeras,
que ahora está tan de moda),
sólo sabes expresar la realidad
tal como la ves, sientes y piensas,
y éso no le interesa a nadie,
así que buenas noches Juan,
espero que esta vez
apuntes mejor al apoyar
el revolver contra la sien,
y no vaciles al apretar el gatillo.




HACERLO, ¿PARA QUIÉN?

para las madres con las manos
quemadas por freír huevos
a sus hijos incapaces de emanciparse;

para los mecánicos
con la grasa tatuada bajo las uñas
y más facturas que coches por arreglar
en el taller;

para el conductor del metro
consumiéndose de túnel en túnel
cansado de arrastrar almas al infierno
siempre por la misma vía;

para los hijos que las taquicardias
dejaron mudos por soportar
noche tras noche
las borracheras de sus padres;

para los padres borrachos
incapaces de ver la niñez muerta
de sus hijos más allá de la botella;

para las mujeres hartas
de limpiar la sangre del suelo
que otros derramaron
de quirófano en quirófano;

para los que buscan una salida
en las luces parpadeantes
de una tragaperras,
pero a las horas encuentran
una cárcel en el fondo vacío
de sus monederos;

para las personas que la jubilación
les trajo incontinencia urinaria y soledad
para el resto de sus vida;

para las que no tuvieron más remedio
que dar de comer a sus hijos con la vagina,
a costa de rechazo social
y asiduos controles de VIH;

para las chicas que tienen hipersexualidad
y se sienten putas porque los chicos
las señalan;

para ésos chicos que haciéndose los hombres
con la polla en la mano,
se masturban avergonzándose de su virginidad,
soñando con esas chicas;

para los ex-matones de colegio
que ahora sufren el remordimiento
de tanto abuso agachando la cabeza
ante sus jefes, ¿quién manda ahora?;

para todos ésos que en la hora
del recreo ofrecían el bocadillo
a  cambio de su integridad física,
pero siempre acabaron recibiendo ostias,
(gracias por no perder la esperanza);

para los escritores anónimos,
que aún sabiendo que jamás serán leídos,
cada noche roban horas al sueño
y tinta a sus bolígrafos
¿acaso sabemos hacer otra cosa?;

para los que encuentran un hogar
en el interior de una caja de cartón
dentro de cualquier cajero automático
siendo invisibles para el resto de mortales;

para las parejas que deciden
no engendrar a su primogénito
después de revisar la lista de gastos;

para todos los que se cansaron
de poemas de amor decidiendo sacrificar la rima
por la crudeza,
la vida puede ser tan bella y tan puta;

para ti que lees ésto
pensando que es la peor mierda
que has leído,
como lo último que leíste mío,
como lo próximo que leerás;

para mí,
para mí no,
la verdad es que para mí
hace mucho que dejé
de hacerlo.



VERDAD DESCOMPUESTA

descomponerse en un agujero
en la pared
donde
con un poco de suerte
alguien te llevará flores
un primero de noviembre,
y de nada habrá servido
el sacrificio diario
por la vida,
la lucha por mantener y educar
a tus hijos,
el esfuerzo por pagar un piso
que jamás te pertenecerá
ni el haber puesto el culo
para conservar un trabajo de mierda,
eso es la muerte;

¿entonces papá, los abuelos...?
no hijo,
los abuelos
no están en el cielo.




LANZANDO EL ANZUELO

miro a los ancianos
pescando en la playa,
me gusta observarlos ahí sentados,
estáticos,
esperando que piquen los peces
sin esperar nada de la vida,
evitando regresar a casa
y convivir con sus mujeres,
preguntándose qué fue de aquella
chica joven y guapa con la que se casaron,
odiándose a ellos mismos
por no seguir siendo el galán de smoking
con mirada dura y rebelde
que sale en todas sus foto
de bodas;

vienen todas las tardes,
aguantan la lluvia y el frío,
agitan sus cañas lanzando
hábilmente el anzuelo al agua,
sin apartar la vista
del horizonte;

no estoy ahí cuando anochece,
no puedo verlos recoger sus aparejos
y dirigirse a pequeños pasos
hacia sus casas,
donde no le darán ni un beso
a sus mujeres
después de pasar todo el día fuera,
y esperarán frente al televisor
con la mirada otra vez
perdida en el horizonte,
a no morir durante la noche
para volver a la playa
por la mañana.




DEMASIADO TRISTE PARA SER UN POEMA

demasiadas intramusculares
en el glúteo
en los últimos días;

demasiados cambios posturales
en una misma noche
buscando algún alivio
a mi dolor de espalda;

demasiados recuentos de dientes
con la punta de la lengua
para asegurarme de que hoy
los sigo teniendo todos;

demasiados días frente
a un televisor
que da más disgustos que respuestas;

demasiados intentos de hacer
el amor
sin que tú estés conmigo;

demasiados "demasiados"
para un triste poema.




OTRO MANUSCRITO QUE SE VA A LA MIERDA

ver morir
las gotas contra la ventana
sabiendo que mis zapatillas
no podrán evitar
que se mojen
mis pies de camino a casa
tras doce horas
en un curro de mierda;

esperar que alguna editorial
me mande un e-mail
riéndose del último manuscrito
que les envié
o que otra
me intente convencer
de los nuevos placeres de la autopublicación
(¿por qué no habrá gasolina suficiente?);

meterme en la cama
después de una ducha
tan insípida como la cena
e intentar dormir
otra noche
esperando ese reconocimiento
que dicen que tendré
algún día,
y dejar fermentar
la basura en mi cabeza.




ESCARCHA EN LAS PLUMAS

rompo con el dedo
la fina capa de escarcha
que ha dejado la noche sobre
los capós de los coches;

las gaviotas muertas que no
resistieron la última tormenta
siguen flotando en el mar a la deriva
mientras alguien me pregunta

-Juan, de niño eras un chaval
alegre y cariñoso ¿qué cojones
has hecho con tu vida?-

nunca se deberían hacer preguntas
cuando sabes que no
te gustarán las respuestas,
pero aún así
me sigue resultando divertido
mandar a la mierda
mentalmente a la gente.