El primer día del resto de su vida

El primer día del resto de su vida



Sabía que la alianza con el Chema y el Trujillo no le iba a llevar a buen puerto, desde el primer momento lo tuvo claro, pero pensó que su cosmovisión no estaba siendo objetiva en aquellos momentos, y ahora, ni la sed ni el hambre le estaban ayudando en el asunto. Las cosas se habían puesto feas, como todo a su alrededor en aquel cubículo; la oscuridad, el olor a cerrado, el sudor corriéndole profusamente por todo el cuerpo, absolutamente todo era desagradable, quizás debería haber escrito una serie de epístolas despidiéndose de su familia por si las moscas, pero ahora era demasiado tarde para pensar en ello. Intentó secarse el sudor de la frente, pero las esposas ancladas a la argolla del centro de la mesa se lo impidieron; una tétrica voz con tono de pocos amigos le llegó desde el rincón más oscuro de la estancia...
-Y bien señor Maldonado, vamos a repetirlo todo muy despacito y desde el principio, para que mi compañero el agente Gómez pueda entenderlo bien, así que dígame ¿en qué momento empezó a planear con sus socios el atraco a...